martes, 23 de febrero de 2016
lunes, 5 de octubre de 2015
EL DECÁLOGO DE UNA FAMILIA FUNCIONAL
1-
DISPONIBILIDAD:
No
sólo hay que estar dispuestos para la familia, también hay que estar
disponible, porque hay problemas que sólo se arreglan en el momento en que el
otro se anima a plantearlo y pide ser escuchado. Demos tiempo al otro.
2-
COMUNICACION PADRES E HIJOS:
Sermonear
menos y escuchar más. Hay que soltar el celular, apagar la TV, mirar a quien te
habla, mirar a los ojos, expresar atención. Eso es escucha activa, que es la que
sirve para mejorar la autoestima de la familia.
3-
COHERENCIA EN LOS PADRES Y AUTOEXIGENCIA EN LOS HIJOS:
Uno
es coherente cuando lo que piensa, siente, dice y hace es una sola y misma
cosa. Como Jesús, hay que dar ejemplo primero.
Ayudemos en quehaceres domésticos y después invitemos a que los hijos lo
hagan. Actitudes de gerente no logran
buenos resultados. Y a la hora de exigirles buenas notas que nos vean ser
buenos en nuestro trabajo.
4- ESPONTANEIDAD
EN LAS RELACIONES:
La
rutina mata la vida en la familia. Y doblemente peligroso en hogares cristianos
porque hay más puntos donde se cae en la religiosidad y el legalismo. El punto
clave es que haya creatividad e iniciativa en la vida de pareja y eso contagiará
a toda la familia. Las mejores horas deben ser para compartir con el esposo o
esposa. Si hay buen humor para edificar la familia, será fácil conversar
cualquier tema y no buscaremos comprensión en otros lugares ni con otras
personas, de este modo los hijos aprenden su "educación sentimental"
simplemente viendo cómo se tratan papá y mamá, viendo que se admiran, se
halagan, se alaban, son cómplices. "Cuando sea mayor trataré a mi mujer
como papá a mamá", piensan los niños entusiasmados. Eso les da autoestima.
5-
ACEPTAR NUESTRAS LIMITACIONES Y LAS DE LOS NUESTROS.
Hay
que conocer y aceptar tus limitaciones, las de tu cónyuge, las de tus hijos.
Pero es importantísimo no criticar al otro ante la familia, no criticar a tu
cónyuge ante los niños, o a un niño ante los hermanos, comparando a un hermano
"bueno" con uno "malo". Eso hace sufrir al hijo y le quita
autoestima. Es mejor llevarlo aparte y hablar.
6-
RECONOCER Y REAFIRMAR LO QUE VALE LA OTRA PERSONA. Seamos sinceros: si tu hijo ha
perdido un partido de fútbol, no le llames campeón. Ha de aprender a tolerar la
frustración y, por supuesto, tú a su lado. Y comprender todos en casa que Dios
nos hizo diferentes, con talentos y dones especiales, así que somos buenos en
unas cosas y no en otras. Y como familia debemos reafirmar esta especificidad
para entender que somos personas muy valiosas.
7-
ESTIMULARNOS A SER MEJORES:
Las
Escrituras nos enseñan a vivir en el Kairos de Dios (tiempo de Dios) porque ése
es un tiempo de excelencia, que no malgastamos ni somos holgazanes, sino que,
por el contrario, nos pone en una instancia de crecimiento siempre, en cada
minuto. Leer buenos libros, disfrutar un
excelente cine, tener conversaciones más profundas nos hace crecer. Equilibrar
el pensar y el sentir será muy beneficioso porque mucho del sufrimiento inútil
en el mundo se produce porque en algunas ocasiones en las que deberíamos
dedicarnos a pensar, nos ponemos a sentir; y en ocasiones que son para sentir,
nos ponemos a pensar. Evitemos este sufrimiento inútil: hay momentos para
pensar y momentos para sentir
8- TENER
MUY CLARAS LAS METAS DE LA VIDA:
En
Chile decimos que para el que no sabe dónde va, es muy difícil que llegue. Hay
que planificar metas a corto, mediano y largo plazo y trabajar todos juntos
para ayudar y potenciar a los demás. Conocer el Propósito de Dios (ser
semejantes a Cristo) es clave en la búsqueda de las metas, pues en cada área de
la vida nos preguntamos cómo lo haría Jesús, e imitar su conducta en la vida
cotidiana nos lleva directo a la meta suprema como personas, como
profesionales, etc.
9-
TENER UN NIVEL DE ASPIRACIONES ALTO, PERO REALISTA
Hemos
de jugar entre lo posible y lo deseable. Si aspiramos alto, nos valoraremos
bien, tendremos autoestima. Pero, ¿es factible? Debemos conjugar un alto nivel
de aspiraciones con la realidad de nuestras capacidades y recursos.
10-ELIJAMOS
BUENOS AMIGOS Y AMIGAS
El
individualismo es el cáncer de nuestros días.
Y como familia vivimos asediados por la modernidad y la alta tecnología:
la tiranía del celular, internet, el cable, lejos de acercarnos a las personas,
nos arrastra a vivir en solitario. Y
esto es un peligro para la edificación de amistades verdaderas. A los individualistas no les gusta el
compromiso y hacer amistades nos compromete mucho porque, al compartir muchas
horas, conversaciones sinceras y cercanas, confesiones y aperturas, lleva a una
autenticidad y que te apoyen y te conozcan auténticamente, que te acepten con
tus fallos y potencien lo mejor en ti.
Seleccionar
amigos así para ti y para los tuyos es la mejor inversión.
Una
familia que trata de seguir estos principios contribuye a mejorar la estima en
sus hijos y la autoestima en ellos mismos.
Y
por sobre todas las cosas, recuerda esto: El Amor no es un sentimiento, es una
actitud.
Dios
siga prosperando tu vida.
Pastor Rubén Rodríguez R.
martes, 7 de abril de 2015
¿APRUEBA DIOS LA CONVIVENCIA SIN MATRIMONIO?
La Biblia declara que “Dios juzgará a los fornicadores”
(Hebreos 13:4). El término griego original para “fornicación” (pornéia) es muy
amplio y engloba todo tipo de relaciones sexuales ilícitas, así como el uso
indebido de los órganos sexuales, entre dos personas que no son marido y mujer.
Entre los casos de porneia (fornicación) está el adulterio, el sexo con
personas del mismo sexo, el sexo con animales, el sexo con muertos, el sexo
anal, etc. Siguiendo este principio, Dios no va a mirar con buenos ojos que un
hombre y una mujer vivan juntos, aun cuando tengan la intención de casarse
después.
Por muy enamorados que estén, Dios exige que se casen antes
de mantener relaciones sexuales. Si el amor es la principal cualidad de Dios y
fue él quien nos dotó de la capacidad de amar, debe tener buenas razones para
insistir en que solo las parejas casadas tengan relaciones íntimas.
¿Pero, qué tipo de casamiento es válido? Porque en la antigüedad el mismo padre de
alguno de los contrayentes bendecía a la pareja y estaba sellada la unión. No existía la ley de matrimonio, ni la
oficina del Registro civil, ni nada por el estilo.
Aquí conviene aclarar que el matrimonio hasta el día de hoy
cumple ciertas formalidades que apuntan a la validez del acto, sea quien fuere
que lo oficie:
- Libre consentimiento de los contrayentes, donde puedan expresar su voluntad de casarse. O sea, cualquiera coacción o fuerza sobre alguna de las partes podría ser causal de nulidad, como el estar borracho, drogado, o impedido de manifestar su voluntad libremente, como el estar amenazado, por ejemplo.
- Manifestación pública de este enlace, donde todo el mundo tenga acceso al conocimiento de esta unión. Nada entre bambalinas, con secretos, o, como decimos en Chile, “entre gallos y medianoche”. Que haya una voluntad seria de vivir juntos para siempre y no estar probando con una pareja de turno. Eso deshonra al ser humano, lo denigra frente a Dios.
- Consumación del hecho; o sea, que de verdad sea una unión con el propósito de tener hijos, vivir juntos, crear una familia, ayudarse mutuamente, etc.
Entonces, yo digo que aunque no haya un matrimonio frente a
la ley, por lo menos deben reunirse las condiciones que demuestren una voluntad
de hacerlo bien, honrando a Dios. De lo contrario, es simple carnalidad.
Les abrazo en Cristo.
Pastor Rubén Rodríguez
sábado, 27 de septiembre de 2014
MANDAMIENTOS DE UNA ESPOSA SABIA
1.- No trate de "despistado" a su esposo cuando no encuentre algo que usted le esté pidiendo. Recuerde que él tiene casilleros en la cabeza y puede que esté preocupado de otra cosa.
2.- Si él está trabajando en algo, no lo distraiga para pedirle que haga otra cosa porque él ya no volverá a lo que estaba haciendo, se le va a olvidar. Por lo tanto, esa tarea va a quedar a medias.
3.- Nunca dude de él cuando, a la pregunta suya. "¿En que estás pensando?", él responda: "En nada", porque es cierto, los hombres tenemos un casillero cerebral "de nada" y habitualmente nos escondemos en ese lugar para escapar de los problemas y conflictos que nos asedian.
4.- Nunca le encargue apagar la cocina en tantos minutos más, mientras usted sale unos minutos a comprar algo. Y si él está viendo algo en la televisión, menos. Cuando usted regrese puede que no haya ni casa y él va a seguir viendo su programa favorito entre los escombros.
5.- Nunca le mande señales para que él adivine lo que usted quiere, como abanicarse la cara de calor si usted desea que él le pase un vaso de agua; pídaselo derechamente, él no entiende las indirectas.
6.- Nunca se enoje cuando él, destapando la olla, le diga; “ah!, hiciste fideos...” porque él no le está cuestionando la comida, sólo está haciendo un comentario en buena ley. No se pase rollos.
7.- Nunca trate de ser mamá de su esposo, pues lo único que va a conseguir es que él sea su hijo mayor, incapaz de tomar las grandes decisiones. Deje que él sea la cabeza (y usted no se tiente de ser el cuello).
8.- Nunca lo deje en vergüenza delante de las visitas, teniendo poca comida a la hora de sentarse a la mesa. Tenga el doble de todo para que él se luzca y, cuando él ofrezca más a sus amigos, usted no tenga que darle un puntapié por debajo de la mesa porque no hay más.
9.- Nunca se niegue a ponerse la tanguita que él le compró pasando tanta vergüenza (fijo que se dio mil vueltas por la tienda de lencería hasta decidirse a entrar). Póngase la miniatura para él, mire que nunca falta la amiguita buena voluntad ofreciéndose a ponérsela.
10.- No lo trate de “pervertido” porque él quiere sexo cada vez que la ve en paños menores. Recuerde que los hombres se excitan por los ojos; tampoco olvide que también son como los boy-scouts: “siempre listo”.
11.- Nunca se distraiga mientras hacen el amor, como mirando el techo mientras él está más entusiasmado; menos hacer un comentario fuera de lugar, como que el cielo raso necesita otra pintadita.
12.- Jamás de la impresión que usted sabe más en la iglesia, respondiendo todo lo que van diciendo los maestros, mientras él todavía busca el versículo en el índice. Hágalo sentirse cabeza del hogar, honrándolo delante de todos.
10.- No lo trate de “pervertido” porque él quiere sexo cada vez que la ve en paños menores. Recuerde que los hombres se excitan por los ojos; tampoco olvide que también son como los boy-scouts: “siempre listo”.
11.- Nunca se distraiga mientras hacen el amor, como mirando el techo mientras él está más entusiasmado; menos hacer un comentario fuera de lugar, como que el cielo raso necesita otra pintadita.
12.- Jamás de la impresión que usted sabe más en la iglesia, respondiendo todo lo que van diciendo los maestros, mientras él todavía busca el versículo en el índice. Hágalo sentirse cabeza del hogar, honrándolo delante de todos.
Hágame caso y le va a ir súper bien,
Pastor Rubén Rodríguez R.
jueves, 9 de enero de 2014
¿CASADOS O CANSADOS?
En todos los matrimonios hay problemas en algún momento, eso ayuda a las parejas a construir un reino como familia. Eso, lejos de desalentarnos, debe llamarnos a crecer para que la familia sea un pilar de la sociedad.
Algunos consejos recogidos por los años de experiencia de muchos matrimonios que te ayudarán a edificar un pedacito de cielo acá en la tierra:
- Elije el momento oportuno para conversar. Las peleas empeoran cuando uno está cansado o de mal humor. Puedes llegar a decir cosas que más tarde lamentes. “Qué admirable es saber decir la palabra adecuada en el momento oportuno”, Proverbios 15:23
- Se discute el punto, jamás la relación. Aprendan a separar las cosas, apunten al meollo del conflicto y no comiencen a amenazarse con terminar todo de una vez.
- Recuerden que las palabras tienen poder. Piensen y mediten bien lo que digan, pues las palabras dan vida o muerte. Los insultos y las amenazas matan la relación.
- El primer punto debe ser recordar lo bueno. Debes traer a tu corazón al Señor y poner allí todo lo bueno que El ha hecho en el matrimonio. Comienza reconociendo todo lo bueno de tu pareja y el Espíritu Santo empezará a ministrar en esa conversación.
- Aprende a escuchar. No estés pensando en la respuesta que vas a dar mientras tu pareja expresa su molestia, aprende a oír. No interrumpas mientras habla, valora sus apreciaciones y muéstrate receptivo en tus sentimientos.
- Sé empático con tu cónyuge. Ponte en su lugar y piensa que habrías hecho tú en su lugar.
- Baja el tono de tu voz. No es lo que decimos lo que lastima, sino cómo lo decimos.“La respuesta amable calma el enojo, pero la agresiva echa leña al fuego. En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto”, Proverbios 15:1, 18:21 (NVI).
- No utilices frases tales como: “tú nunca...”, “tú siempre...”, “será que alguna vez...”, “por qué no puedes ser igual a...”. Habla con calma y adopta una actitud afectuosa. “Panal de miel son las palabras amables; endulzan la vida y dan salud al cuerpo”, Proverbios 16:24.
- Escucha a tu pareja como amigos. Piensa que consejo le darías si fuera un amigo contando un conflicto matrimonial.
- Trata un tema a la vez. No podrás arreglar todas las cuestiones que te preocupan en una sola charla. Es mucho mejor progresar seriamente en un área de tu relación, que simplemente intentar resolver todos los problemas.
- Se flexible. Retroceder, alejarse del conflicto, ceder para llevarse bien o “ceder un poco para tener un poco”, pueden ser estilos efectivos en la resolución de los conflictos. Si ambos ganan, la relación mejora.
- Pregunta a la otra persona si ha entendido. La mayoría de las peleas se originan o se acentúan porque no se ha entendido bien lo que se ha querido comunicar.
- Nunca utilices la coerción. La intimidación, las amenazas y el uso de la fuerza, pueden conseguir un acuerdo de momento; pero, a la larga, no hacen más que debilitar la relación.
- Elije las batallas por las que vale la pena pelear. No toda discusión es necesaria. En ciertos momentos un olvido por la paz es mejor que todos los besos juntos, y un silencio de respeto es mucho más sensato que un grito autoritario. Elegir las batallas que queremos pelear es la mejor opción para sanar una relación con profundas heridas. “El que habla sin pensar hiere como un cuchillo, pero el que habla sabiamente sabe sanar la herida”, Proverbios 12:18.
jueves, 16 de mayo de 2013
12 NUNCAS PARA SER MARIDOS PERFECTOS
1.- Nunca discutas la relación, se discute el punto. No menciones el divorcio cuando sólo te piden poner la ropa sucia en el canasto, y no junto a la ropa limpia.
2.- Nunca compares a tu esposa con tu madre. Olvídate de cómo cocinaba tu mamá y come con ganas, aunque esté crudo. Ponte la camisa arrugada con tu sonrisa más grande (y si vas donde tu mamá con esa camisa, ponte un chaleco, hasta que tu idónea aprenda a hacerlo mejor).
3.- Nunca le grites a tu esposa, a menos que no esté reaccionando con el terremoto y la casa se está desmoronando.
4.- Nunca dejes de orar que Dios te abra los ojos para ver los detalles que ella hace para agradarte (peinado, ropa, arete, perfume). Si no te fijas en esas pequeñas cosas, ella se sentirá herida. Y lo peor es que nunca falta el comedido que se va a fijar y la va a conquistar diciéndole lo que ella necesita oír.
5.- Nunca te olvides que está en tu mano el que ella sea una estrella reluciente, recuerda que es tu gloria. Si ella brilla, tú te verás glorioso. Si le falta un diente, tú luces como el descuidado.
5.- Nunca trates de excitarla paseándote desnudo o con calzoncillos sexies, sólo conseguirás que ella te mire con pena. En cambio, ayúdale a hacer las cosas en la casa, como hacer las camas o poner la mesa, y verás buenos resultados en la noche.
6.- Nunca dejes de ser divertido, no te pongas grave ni te conviertas en un marido aburrido. Las mujeres se enamoran de hombres que las hacen reír, así que no temas hacer el loco con ella.
7.- Nunca le des un golpe, a menos que se haya atragantado con un pedazo de carne. Los golpes quiebran los vasos y aunque se peguen, siempre será un vaso pegado.
8.- Nunca le des un consejo, aunque ella te lo pida. Sólo escúchala y no la contradigas. Mientras habla, ella misma hallará la solución. Su cerebro tiene las conexiones necesarias para ello. Ella ama ser oída, no sermoneada.
9.- Nunca vayas a la cama sucio o maloliente. Menos si te vas a poner cariñosito; al contrario, aféitate, cepíllate los dientes, ponte perfume, etc. O, cómprale una máscara antigases.
10.- Nunca escarbes en la basura del pasado. Podrías encontrar hasta perros muertos, y el mal olor no te dejaría vivir el presente.
11.- Nunca vayan a la cama enojados. Dormirían abrazados con el diablo.
12.- Nunca te quejes de ella con extraños, más bien exalta sus cualidades, aunque exageres lo que ella es. La gente te respetará a ti.
Házme caso y verás cómo florece tu matrimonio.
Pastor Rubén Rodríguez R.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
¿CULTURA O PEDOFILIA?
Tahani (vestida de rosa), casada a los 6 años, y su antigua compañera de clase Ghada, asimismo una novia niña, con sus maridos fuera de su casa en Hajjah, Yemen. Cada año, en todo el mundo, millones de niñas en edades inferiores a los 18 años contraen matrimonio por iniciativa de sus familias. El matrimonio infantil se extiende por todos los continentes, religiones y clases. Las niñas que se casan muy jóvenes abandonan su formación escolar. La tasa de mortalidad materna e infantil es elevada en las mujeres que dan a luz antes de los 18 años. Los matrimonios infantiles se producen con frecuencia haciendo caso omiso de las leyes nacionales y a pesar de los programas educativos sobre cuestiones de salud. En algunas regiones se consideran una necesidad económica o bien están fuertemente arraigados en la cultura local.
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